Ayer supe la verdad de una mentira, la verdad oculta por varias estaciones, se perciba o no, ese no es el punto de una gran mentira, siempre habrá un motivo, siempre existirá una explicación para mentir, siempre existirá su lado conveniente, su ganar terreno, entonces el dueño de la mentira se apropia de ti con registro de falta de lealtad.
Cuando la mentira cruza tu río y el norte nuble la razón, uno piensa, y ahí esta la mitad de la batalla en el camino. La verdad tarda pero llega y también se instala para decir esto no, por que aunque hoy me sienta doblada como el Bambú, yo sé y siento que me voy a levantar sin mayor ayuda que la fuerza de mi espíritu, yo soy la dueña de mi verdad y también de mis debilidades, una mentira maliciosa y sin asco no me va a vencer aunque la diga el Dios de la falcedad...
Soy y siempre seré la dueña de mi misma, aunque ahora me duelan hasta los huesos...

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